El entrenador neerlandés Marino Pušić tuvo que escuchar cánticos de "Pušić fuera" por parte de los aficionados del Al-Ahli tras el empate 0-0 ante el Al-Sadd de Catar en la cuarta ronda de la AFC Champions League Elite. El resultado prolongó una racha de malas actuaciones, que llegó después de una derrota 6-1 ante el Al-Shabab en la Saudi Roshn League, con informes que sugerían que el puesto del técnico estaba en peligro.
Pušić abandonó el terreno de juego sin saludar a los aficionados tras el partido, lo que suscitó preguntas sobre su futuro. Al ser interrogado al respecto, afirmó que prefería que fueran los jugadores quienes recibieran directamente el apoyo de la hinchada, describiendo el gesto como "un momento muy especial para los jugadores".
Sobre el empate en sí, Pušić expresó su decepción pese a defender la actuación de su equipo. Describió el resultado como "un empate con sabor a derrota", señalando que su equipo había dominado el juego y creado numerosas ocasiones pero que le faltó puntería. Citó el hecho de que el portero del Al-Sadd fuera elegido mejor jugador del partido como prueba del peligro que generó el Al-Ahli.
"Estoy muy orgulloso de lo que los jugadores mostraron sobre el terreno de juego", afirmó Pušić. "Jugamos bien y dominamos el transcurso del partido de forma significativa, y nos faltó el remate después de desperdiciar muchas ocasiones".
Fuente: goal.com





